Informe: cómo vamos con nuestra basura electrónica.

Uno de los problemas más preocupantes que aquejan a la sociedad tecnológica actual es el manejo de residuos, producidos por aquellos dispositivos que llegaron al final de su vida útil. La continua renovación tecnológica solo hace que este problema se agrave. A esto se suma que los dispositivos fabricados hoy en día tiene una vida útil bastante corta, por lo tanto son desechados al cabo de dos años. El problema es alarmante solo en el 2014 se ha producido al menos 40 millones de toneladas, chatarra que resulta altamente contaminante por los elementos con los que se fabrican los metales y demás elementos que poseen estos Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (conocidos como RAEE) son tóxicos y contaminan el medio ambiente, perjudicando el aire que respiramos, la tierra y el agua que bebemos.

Como todo efecto contaminante al medio ambiente estos desechos también comprometen la salud de todos los seres humanos. Doctores e investigadores de Greenpeace detallan los problemas que suponen para el organismo materiales como el plomo (incremento de la presión sanguínea, perturbaciones en la biosíntesis de la hemoglobina y anemia, daño a los riñones, abortos, perturbaciones del sistema nervioso y disminución de la fertilidad del hombre); el cromo (erupciones cutáneas, malestar de estómago, úlcera, daños en riñones e hígado y cáncer de pulmón);el selenio (desde sarpullido e inflamación de la piel hasta dolores agudos); el cadmio (diarrea, dolor de estómago y vómito severo, fractura de huesos, daños al sistema nervioso, e incluso puede provocar cáncer); el níquel (afecta los pulmones, provoca abortos espontáneos).

De la basura electrónica generada el año pasado, casi el 60 % fueron pequeños electrodomésticos de cocina y baño. Un 7 % fueron teléfonos móviles, ordenadores, impresoras y otros pequeños aparatos. Estados Unidos y China son los países que generan un mayor volumen de basura electrónica: 7.000 y 6.000 millones de toneladas respectivamente. Juntos producen el 32% del total mundial (datos obtenidos del informe presentado por la universidad de las naciones Unidas)

¿Pero y qué es la basura electrónica? Pues básicamente es “todo dispositivo alimentado por la energía eléctrica cuya vida útil haya culminado” como ya indicamos EEUU y China son los mayores productores de estos desechos pero según Ruediger Kuehr Investigador de la UNA, países latinoamericanos como Brasil, México, Argentina, Colombia, Venezuela y Chile están entre los 40 países que más basura electrónica generan.

La tarea se hace es cada vez más complicada sobre todo porque no existen políticas públicas de manejo de este tipo de elementos. Producimos tanta basura electrónica que se está convirtiendo en negocio, entre 75 y 80% de la basura electrónica del mundo termina en Asia y África para ser reciclado. Informes de estos países nos revelan que habitantes de los poblados de Guiyu en China o Agbogbloshie en Ghana, considerados los basureros de desechos electrónicos del planeta, se encargan de desarmarlos los componentes para obtener sustento diario. Actividad considerada hoy como minería urbana.

¿Qué acciones se deben de tomar?

Ruediger Kuehr en una entrevista realizada por BBC nos da luces sobre qué hacer. Él indica:

“Además de fijarnos en el precio, cuando compramos deberíamos hacer más preguntas del tipo ¿se puede reparar este aparato?, ¿cuando acabe su vida útil la compañía lo puede recoger?, ¿qué pasa si se estropea, quién se hace cargo?”.

Otro pilar fundamental es la conciencia del reciclado, empresas a nivel mundial están iniciando campañas de recuperación y manejo de chatarra electrónica, un ejemplo es el trabajo que viene realizando Ábitat, en donde mantenemos una política de reciclaje de cartuchos de tóner que es base de su negocio. Aquí las carcasas plásticas son reutilizadas en el montaje de nuevos cartuchos de tóner ecológicos, tras un estricto proceso de Control de Calidad que verifica su buen estado.

¿Crees que son útiles las políticas de reciclaje en tu empresa? 

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