10 razones por las que le conviene alquilar y no comprar

Como personas, cuando crecemos y empezamos a trabajar, siempre estamos con la idea de ir adquiriendo nuestras propias cosas. La sensación de ser propietario de las cosas que utilizamos nos brinda un estado placentero y de gratificación para nuestro ego.

Esta necesidad de adquisición ha sido alimentada desde muy pequeños cuando nuestros padres nos motivaban a estudiar, ser algo en la vida y así tener la posibilidad de comprar todas las cosas que deseemos, claro, idealmente.

Conforme desarrollábamos física y mentalmente, las personas a nuestro alrededor y el contexto, reforzaban esta necesidad. Querías tener tu propia bicicleta, tu propia ropa, tu propio teléfono celular. Una vez que empezaste a ganar dinero, compraste tus electrodomésticos y ya querías una moto o un auto.

Las empresas están hechas de personas, y las personas como tal, llevaron esta “política” de su vida a su organización. El mismo sentimiento de tener la propiedad de algo para así disponer de él, cuando y como se quisiera, fue trasladado a la empresa, como si se tratara de una “persona” más que necesitara comportarse de esta forma. Esta es quizás la razón por la que a muchas empresas aún les parece extraño o son reacias a pensar en un sistema de alquiler.

Si bien en una persona natural pueden prevalecer las sensaciones positivas de pertenencia de un bien ante las sensaciones negativas (cuando se presentan situaciones problemáticas con dicho objeto), para una empresa, sopesarlo de esa forma, ya no es tan sencillo.

En el actual mundo globalizado de rápidos cambios tecnológicos, sociales y económicos, las empresas deben estar más preparadas para afrontarlos de la mejor forma posible. Las olas tecnológicas son más frecuentes y las mareas socio-económicas acontecen de forma más irregular.

Por eso las organizaciones empresariales deben evaluar sus políticas administrativas, económicas y productivas para alinearse con este nuevo contexto del mundo empresarial y encuentren la mejor proporción costo/beneficio a fin de seguir generando utilidades.

Las organizaciones empresariales ya no están tan sueltas de bolsillo como para, alegremente y sin prudencia, adquirir nuevos bienes muebles o inmuebles. Y no sólo es el tema financiero, sino también, es el tema operativo (qué sistema es más efectivo) el que juega un papel importante en la decisión de compra.

Es por todo lo anterior, que el término “alquiler” o “renting” ha cobrado mayor importancia en el mundo empresarial. Es un elemento que los hombres de empresa y directivos en general  han puesto sobre el tapete para discutir sobre él, su empleo, la forma de utilizarlo, los proveedores o arrendadores y los costos/beneficios que conlleva.

En la evaluación de los beneficios del alquiler de equipos, en particular, existen muchas razones convincentes para arrendarlos, en lugar de adquirirlos. Implementar una estrategia de arrendamiento ofrece ventajas en las que pueden estar de acuerdo, tanto el Gerente de Informática, como el Gerente Financiero de la empresa.

Aquí te brindamos 10 razones por las que el sistema de alquiler de equipos traería beneficios para el propietario, los ejecutivos y la empresa en general.

Razones Tecnológicas y Operativas

  1. Mantener equipos actualizados como parte de una estrategia de renovación.
  2. Liberarse de la instalación, puesta en marcha y mantenimiento de los equipos.
  3. Obtener una ventaja competitiva de flexibilidad en la renovación de la tecnología, a fin de satisfacer cualquier cambio en las necesidades.
  4. Simplificar la eliminación de los activos (basta con devolver el equipo al arrendador).

Razones Financieras

  1. Reducir el costo total de la adquisición del bien.
  2. Gestión más fluida del flujo de caja y de los presupuestos.
  3. Mantener el estado de cambios en el patrimonio, o balance de situación, libre de deudas y mejorar las tasas de rendimiento.
  4. Conservar el capital circulante y evitar hacer uso de más líneas de crédito.
  5. Eliminar la depreciación contable al final de la vida útil de los equipos.
  6. Los pagos realizados por arrendamientos pueden ser deducibles al 100% como gastos comerciales (consultar esto con el contador).

 

¿Hay alguna razón de peso por la que no sería recomendable alquilar? Compártenos tu apreciación.

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